Pello Urizar, secretario general de Eusko Alkartasuna, ha sido muy crítico con el papel que PNV y Aralar han jugado en la crisis de NaBai. En su opinión, “el nerviosismo por las elecciones municipales y forales de mayo surge en la CAV y se traslada a Nafarroa”.

Pello Urizar, secretario general de Eusko Alkartasuna, ha sido muy crítico con el papel que PNV y Aralar han jugado en la crisis de NaBai. En su opinión, “el nerviosismo por las elecciones municipales y forales de mayo surge en la CAV y se traslada a Nafarroa”.

Urizar, que ha realizado estas declaraciones tras participar en una jornada sobre las potencialidades de las redes sociales organizada por Eusko Alkartasuna, se ha referido también a la presentación del nuevo partido de la Izquierda Abertzale el próximo lunes y ha afirmado que “tanto su recorrido durante el último año como el hecho de que Lokarri actúe como anfitrión dan garantías de que no va a haber ninguna razón jurídica para la ilegalización”.

El secretario general de Eusko Alkartasuna ha comparecido acompañado por los candidatos de la formación a las Diputaciones forales y las capitales de la CAV, Josu Ruiz, Joseba Gezuraga, Antxon Belakortu, Iñaki Agirrezabalaga, Helena Gartzia y Lorena Lopez de Lacalle. Y ha subrayado que “todos los partidos tenemos la vista puesta en las elecciones, Eusko Alkartasuna también, pero estamos convencidos de que preparar la competición en las urnas no significa sacrificar la oportunidad de futuro que tenemos, más que nunca en las últimas décadas, al alcance de las manos”.

El discurso de Pello Urizar ha sido el siguiente:

Que el panorama político en Euskal Herria ha dado un cambio importante a lo largo del último año es un hecho innegable. Es tan innegable que incluso los partidos políticos que en un principio se mostraron absolutamente impermeables al cambio han terminado reconociendo que se ha abierto un proceso ilusionante en el país.

Sin embargo, lamentamos comprobar que, según se acerca el momento de las elecciones, los intereses electorales y partidistas, legítimos por supuesto, se están poniendo por encima de los esfuerzos que necesita el incipiente cambio político para consolidarse y desarrollarse.

Así, estos días nos encontramos con declaraciones que advierten que el Gobierno español está dispuesto a llevar a los tribunales a la nueva formación de la Izquierda Abertzale.

Sin embargo, desde Eusko Alkartasuna estamos convencidos de que no habrá razón jurídica alguna para que la nueva formación no sea legalmente reconocida. La sinceridad comprobada de la apuesta que el conjunto de la Izquierda Abertzale comenzara hace más de un año y el aval de Lokarri como anfitrión en la presentación nos ofrecen garantías más que suficientes.

Somos conscientes de que el Gobierno español no lo tiene fácil. Con una crisis económica que todavía no da respiro y la aprobación de unas medidas antisociales sin precedentes, el PSOE puede tener la tentación de buscar réditos electorales con el siempre recurrente conflicto vasco.

Y sabemos que la presión del PP, más a tres meses de las elecciones, no va a reducirse, sino todo lo contrario.

Sin embargo, es responsabilidad de todos, de partidos, de instituciones, de agentes sociales, y, por supuesto, de la sociedad responder a la nueva situación política con recetas adecuadas a la misma. Que nos intenten convencer de que las recetas que valían hace cuatro años valen también a día de hoy es insultante.

Hemos conseguido una situación en la que nadie queremos ver pasos atrás. Por ello, es importante abrir puertas a la política, en definitiva a la democracia.

Pero si en algo se nota que las elecciones están cerca, es en que no son sólo PSOE y PP quienes se están poniendo nerviosos y lo demuestran arremetiendo contra la unidad de fuerzas abertzales. No podemos dejar de pensar que todo lo que ha ocurrido en las últimas semanas entorno a NaBai tiene mucho más que ver con cálculos electorales de cara a las próximas elecciones en la Comunidad Autónoma Vasca, que con el panorama en Nafarroa.

El tiempo pone a cada uno en su sitio y en cuatro meses sabremos si esto es vedad, si Aralar y PNV han sacrificado el cambio político y social en Nafarroa por mantener esta diputación o aquel ayuntamiento. Sabremos si han dinamitado un instrumento eficaz y de ilusión para los navarros para impedir que el nuevo escenario político abierto en Euskal Herria se traslade a las urnas.

Comenzamos el curso político diciendo que en los próximos meses se tenía que aclarar el escenario político y que cada fuerza política tendría que situarse en el puesto que le corresponde.

Después de muchos llamamientos al PNV para que se posicionara en este nuevo panorama, Urkullu ha ubicado a su partido claramente al lado del PSOE, con Rodríguez Zapatero, con Rubalcaba.

Pero la sorpresa de última hora es que Aralar parece haberse situado en el mismo espacio. Con la gestión desarrollada en Nafarroa, Aralar se ha posicionado frente a sus socios del Acuerdo de Gernika y junto al PNV que pacta con el PSOE.

Ante esta constatación, la primera valoración que tiene que hacer Eusko Alkartasuna es afirmar que lo lamentamos. Lamentamos que una fuerza soberanista opte por situarse junto a un proyecto que no se decide a superar el rancio regionalismo. Además, tenemos que decir que estamos seguros de que la base social de Aralar no está en esta estrategia. La militancia del PNV está acostumbrada a los bandazos de la dirección, pero la de Aralar, no y está asistiendo absolutamente desconcertada a la confirmación del hecho de que Aralar se haya convertido en el socio fiel del PNV, que ha expresado publicamente que en materia de pacificación y normalización va a seguir a pies juntillas los dictados del PSOE. Y esto, por decirlo suavemente, parece no casar muy bien con los principios del Acuerdo de Gernika.

Por resumir, creemos que el lunes vamos a asistir a un paso más en el camino que consolida el nuevo escenario político en Euskal Herria. Desde Eusko Alkartasuna instamos a la responsabilidad de todos los agentes con algo qué decir en este asunto para no malograr la oportunidad por razones partidistas o electoralistas.

Por supuesto que somos conscientes de que todos los partidos tenemos la vista puesta en las elecciones, Eusko Alkartasuna también, pero estamos convencidos de que preparar la competición en las urnas no significa sacrificar la oportunidad de futuro que tenemos, más que nunca en las últimas décadas, al alcance de las manos.

 

Jatorria: Eusko Alkartasuna