Denuncia la persistencia de ETA en su estrategia de violencia y vulneración de derechos humanos, y recalca la evolución autoritaria paralela de UPN y PP

La Ejecutiva Regional de Eusko Alkartasuna considera que el 2002 ha sido “un año de retrocesos” en el ejercicio de derechos y libertades, en materia de autogobierno y en convivencia social y política en Navarra. EA de Navarra denuncia la persistencia de ETA en su estrategia de violencia y vulneración de derechos humanos fundamentales, y defiende “el respeto de todos los derechos humanos, para todos y sin excepciones”.

En este contexto, expresa nuevamente su rechazo a la reforma de la Ley de Partidos aprobada por el Congreso de los Diputados, “por lo que supone de retroceso en materia derechos políticos”, así como a su aplicación “en contra de principios básicos de la democracia y el derecho, como el de irretroactividad”. Se opone también a la ilegalización de Batasuna, ante la convicción de que “aleja una solución a la situación y empeora la convivencia en pueblos y ciudades”.

INFLUENCIA DEL 11 DE SEPTIEMBRE

“El 2002 ha sido, en general, un año de marcha atrás en muchos de los planteamientos fundamentales que han inspirado el progreso de la sociedad y la actuación de la comunidad internacional en las últimas décadas”, apunta. “Las medidas y actitudes coercitivas adoptadas durante este año con el telón de fondo de la catástrofe del 11 de septiembre son muestra de una involución generalizada”, expone.

“El Partido Popular ha aprovechado esta tendencia en beneficio propio, dando muestra permanente de autoritarismo y prepotencia, especialmente en su trato con las comunidades históricas, entre ellas Navarra, y en relación con nuestra capacidad de autogobierno”.

Sobre este último punto, EA denuncia “la actitud inaceptable del PP en la negociación del Convenio Económico”, y acusa a UPN de haber ocultado la situación tanto a los navarros como a los miembros de la comisión negociadora, “protagonizando una comedia que ha evidenciado el trasfondo de la posición política del PP en esta materia y la debilidad del Gobierno de Navarra, que no ha sabido estar a la altura de las circunstancias”.

EVOLUCIÓN AUTORITARIA DE UPN

“La misma evolución autoritaria del PP ha sido imitada por UPN en nuestra Comunidad, donde el Gobierno de Navarra ha seguido comportándose, también durante este año, como si tuviera mayoría absoluta en la Cámara Foral, empeñándose en presentar propuestas que no contaban con respaldo suficiente para salir adelante, y lo que es más grave aún, tratando de patrimonializar en beneficio propio la idea de Navarra e intentando imponer una forma única y excluyente de ser y sentirse navarro, en función del grado de identificación con el proyecto político y el modelo social de UPN”.

En relación con el reciente debate de presupuestos, EA atribuye a UPN “en exclusiva” la responsabilidad de la nueva prórroga. Asegura que el proyecto presentado por el Gobierno de Navarra para el 2003 “era aún peor al que ya fue rechazado el pasado año”, y afirma que “si UPN se hubiese propuesto proporcionar unos presupuestos nuevos para Navarra, habría presentado una propuesta más progresista, y en cualquier caso, que mejorase la rechazada el año pasado, en vez de caer en los mismos errores e incluso agravar, en algunos casos, su sentido conservador y restrictivo”, expone EA.

En lo que se refiere al desarrollo de competencias, la Ejecutiva Regional de EA opina que la actitud del Ejecutivo de UPN “es de absoluto desinterés”. “No hay novedad en materia de transferencias, y las informaciones que recibimos en este sentido, por ejemplo en relación con la Policía Foral, son muy preocupantes”, afirma. “El problema es que, en Navarra, a la prepotencia del Partido Popular se suma la sumisión de UPN, incapaz de plantar cara a los desmanes de su socio contra nuestro autogobierno”.

A juicio de EA, “UPN pretende ocultar su debilidad ante el gobierno central, el único que verdaderamente cuestiona y pone en jaque continuamente los derechos de los navarros, agudizando su intransigencia contra todo elemento vasco de Navarra, para contentar a los sectores más ultras que existen en su seno y desviar la atención de los ciudadanos ante problemas económicos y sociales acuciantes: la carestía y escasez de la vivienda, la escalada de costes y precios absolutamente demencial que padecemos en Navarra, la precaridad laboral, una inestabilidad generalizada ante el temor a las amenazas de pérdida de empleo etc.

“Con esta actitud, UPN trata de condicionar, además, la posibilidad de que, tras las próximas elecciones, pueda constituirse en Navarra un gobierno progresista y plural que sea, en fondo y forma, una alternativa real a los modos políticos y los intereses económicos de la derecha navarra”, concluye EA.

Fuente: Eusko Alkartasuna