LOHITZUNE TXAROLA Lohitzune Txarola, presidenta de las Juntas Generales de Gipuzkoa, dice en una entrevista en El Diario Vasco estar “convencida de que al final lograremos acordar una declaración institucional” en contra de la violencia. A continuación, la entrevista completa:

Lohitzune Txarola (San Juan de Luz, 1978) ha traspasado ya el periodo de gracia de los cien días en el cargo de presidenta de las Juntas Generales de Gipuzkoa y la política de Bildu encara con optimismo un curso político en el que combinará su faceta de madre primeriza con la de segunda autoridad del territorio. Mujer de sonrisa fácil, afirma que en alguna ocasión ha tenido que apretar los labios y ha estado a punto de dar un puñetazo sobre la mesa para poner orden en algún que otro debate. Y no lo descarta si se producen las dos cosas que menos aguanta, tanto en la vida política como en la personal, «la falta de respeto y de educación».

-¿Qué luces y sombras ha visto en el tiempo que lleva en el cargo?
-Las luces en lo que llevo de mandato serían el poder reunir a todo el mundo, intentar dialogar y llegar a acuerdos. Las sombras, cuando no se llega a un consenso o tienes que hacer por obligación algo que perjudicará a otro grupo juntero.

-¿Cómo es la relación en Juntas entre las tres sensibilidades que forman la coalición Bildu?
-Nos llevamos muy bien personalmente y coincidimos en los planteamientos políticos. Nos reunimos una vez a la semana para analizar las cuestiones que se van a tratar en la Cámara. Somos como cualquier otro grupo juntero.

-¿Cree que serán posibles los acuerdos entre los grupos junteros sobre los temas de mayor calado?
-Estamos en el principio. Es cuestión de que vayamos todos hablando y viendo cómo somos todos.

-¿Teme que la oposición se aproveche de su mayoría para echar atrás proyectos de Bildu?
-Una vez que los demás grupos junteros nos conozcan bien no tiene por qué haber un frente anti Bildu.

-¿Cuáles considera que serán los temas más espinosos?
-Hay bastantes que están enconados, tanto sobre infraestructuras como la violencia, pero tenemos que empezar por las cosas en las que estamos de acuerdo y luego ya iremos viendo las que nos separan. Nos va a ser más fácil hablar de política fiscal con el PSE y de abertzalismo con el PNV. Y seguro que con el PP también podremos hablar.

-¿Cómo valora las criticas a Bildu en el sentido de que en más de cien días de gobierno en la Diputación todavía no haya presentado propuestas concretas sobre infraestructuras o medidas anticrisis?
-Hemos salido en los periódicos todos los días. Ha habido mil serpientes de verano. La oposición ha presentado en Juntas cientos de expedientes con preguntas al Gobierno foral, peticiones de comparecencias, propuestas de resolución por cada grupo sobre un mismo tema, como el TAV, Pasaia, incineradora… Nadie cuestiona que los grupos están para controlar a la Diputación, pero es que con tantos requerimientos no nos dejan ni gestionar ni demostrar qué es lo que queremos hacer y cuál es nuestro programa de gobierno. Nos tenemos que pasar más tiempo justificándonos que intentando trabajar. Así no podemos avanzar.

-Uno de sus objetivos es lograr una declaración institucional común de los grupos junteros de rechazo a la violencia, ¿es optimista?
-Trabajamos en ello, como se ha visto en el debate sobre la ponencia del PNV para la pacificación y normalización. Tenemos que hablar y hablar, y estarnos horas y horas en esta casa para sacar adelante una declaración institucional. Estoy convencida de que al final lograremos un acuerdo en la Cámara.

-Ha declarado que Bildu no está siendo «nada tibia» en relación con ETA, ¿es cierto?
- Sí. La coalición está haciendo lo suficiente. Por ejemplo, en las Juntas se aprobó un punto en el que se decía que todos los grupos estábamos en contra de todo tipo de violencia. También quiero destacar que hemos promovido el Acuerdo de Gernika y se ha logrado que el colectivo de presos de ETA se sumara al pacto. Algunos partidos quieren utilizar este tema con fines partidistas, lo que no me parece lo más apropiado.

-¿Acudirá Bildu a los homenajes a las víctimas de ETA, como le han requerido el resto de partidos?
-Sí estoy convencida de que así será. De hecho, lo dije a finales de julio, y una semana siguiente acudimos al homenaje a Joxe Mari Korta.

-¿Celebrarán las Juntas el Día de la Memoria, el 10 de noviembre?
-Sí, estamos empezando a organizarlo. Tenemos que acordar un programa de actos con el resto de grupos, como se hizo el año pasado.

-¿Estarán víctimas de ETA y también de motivación política?
-Claro que sí. Estarán todo tipo de víctimas de la violencia.

-Mantiene, al igual que Bildu, que el camino de la paz es ya irreversible y definitivo.
-Por supuesto. No hay marcha atrás, y espero que no lo haya. Existe una apuesta clara que se está demostrando cada día. Hasta el PSE y el propio lehendakari están diciendo últimamente que se ven avances.

-Algunos políticos alertan del riesgo de una escisión en ETA.
-Esperemos que no. Pero creo que nadie pueda predecir eso.

-¿Ha recibido en las Juntas a la comisión de verificación o al grupo de contacto que lidera el abogado sudafricano Brian Currin?
-No, pero lo haría encantada. Estoy abierta a recibir a todos ellos. Como experta en temas internacionales y de derechos humanos me parece, además, un tema muy interesante.

-Supongo, entonces, que respaldará la próxima conferencia internacional de pacificación.
-Desde el comienzo de la legislatura, y como presidenta de las Juntas, llevo insistiendo en la importancia y el apremio de dar pasos hacia la consecución de un marco de paz. Por eso, reitero que todas las manifestaciones y opiniones, vengan desde dentro o desde un ámbito internacional, son más que bienvenidas e incluso necesarias.

-¿La desaparición de ETA supondría, a su juicio, la resolución del denominado conflicto vasco?
-No. Seguirá existiendo.

-¿Hasta cuando?
-Lortu arte (hasta conseguirlo), como dice el pacto de EA y la izquierda abertzale para lograr el Estado vasco por vías exclusivamente pacíficas, políticas y democráticas, y por el cual al final se creó Bildu. Asimismo, mientras el Gobierno español se mantenga en la inmovilidad absoluta y como si la cosa no fuera con él, no se va a resolver nunca. Como ha dicho mil veces Pello Urizar, debe mover ficha, y ahora tiene una oportunidad. Por ejemplo, con la comisión internacional creada para verificar el alto el fuego de ETA.

-¿Qué opinión le merecen las palabras de Patxi López en el debate de política general, en el Parlamento, sobre los presos de ETA?
-López dijo que ‘si ETA lo deja, yo acerco a los presos’, y mientras tanto que sus familiares sigan matándose en la carretera cuando van a visitarlos por culpa de la dispersión. Cuando los presos deberían estar cerca por ley. No me parece serio que un lehendakari de todos los vascos diga eso.

-Se ha fijado como uno de sus retos el acercamiento de la institución a los ciudadanos. ¿Qué tiene pensado para conseguirlo?
-Para empezar, vamos a cambiar la página web de las Juntas con el fin de que sea más fácil y accesible para los ciudadanos. También deseamos cambiar la jornada de puertas abiertas a los escolares. No queremos que se limite a explicarles el reglamento de la Cámara, sino que puedan realizar, por ejemplo, un debate en el hemiciclo como si fueran junteros. Lo vi en la Unión Europea y me pareció una buena experiencia.

-¿Va a seguir la labor de su antecesora en el cargo, Rafaela Romero, en la lucha contra la violencia de genero?
-En ese tema siempre me encontrarán, ya que es algo que hay que erradicar. Se debe hacer partícipe a la sociedad. En muchas ocasiones, por miedo o por vergüenza, no hacemos nada. Por ejemplo, miles de veces oímos la discusión de los vecinos de arriba y nos quedamos dudando si llamar o no a la Ertzaintza. Si actuáramos todos más evitaríamos muchas desgracias.

-¿Cómo se encuentra el proyecto de presupuestos de las Juntas?
-El pasado jueves se presentó en la Mesa el proyecto, se abrió un plazo para enmiendas y espero que la Cámara lo apruebe mañana. En estos momentos de crisis y austeridad hemos hecho un esfuerzo para que las cuentas sean muy ajustadas.

-¿Qué opina del hecho de que el PP pueda ganar las elecciones del 20-N, según las encuestas?
-Habrá que ver lo que pasa, no sé si facilitará o entorpecerá la pacificación, pero Zapatero tampoco ha hecho mucho. No me da miedo un Gobierno del PP. También quiero expresar mi convencimiento de que Amaiur logrará un gran resultado.

-¿Se le ha hecho ‘pesado’ compatibilizar el trabajo en las Juntas con el embarazo?
-No. Lo he llevado bastante bien. Al principio del embarazo la fecha de parto era el 29 de octubre, pero en la última revisión el médico me dijo que iba con dos semanas de adelanto. Por lo que el niño, que se llamará Ugaitz, podría nacer este sábado.

-¿Tiene miedo al parto?
-No. Toda mi vida había dicho: ‘un parto, ¡uf, que horror!, que me lo saquen y ya está’. Pero ahora que ha llegado el momento pienso que si mi madre y mi abuela lo han pasado, y todas las mujeres, yo también lo pasaré con éxito.

-Cuando dé a luz tendrá que pedir la baja por maternidad, ¿no?
-Sí. Cogeré seis semanas de baja, que es lo que recoge el reglamento de la Cámara. Como no podré asistir a las sesiones, durante ese tiempo delegaré mi voto en la portavoz de Bildu, Idoia Ormazabal. Pero seguiré trabajando. Montaré una especie de despacho en mi casa y estaré pendiente de todo lo que ocurra en la Cámara. Ya he dicho a todo el mundo que me mande todos los papeles, incluidos las órdenes del día. Entre pañal y pañal tendré que mirar qué tal están las Juntas. Quiero darle el pecho, por lo que cuando me reincorpore al puesto deberé hacerlo en el despacho cuando le toque.

-Curiosamente, la que debía sustituirla como presidenta de las Juntas también ha sido madre.
-Sí. Eider Mendoza, del PNV, es la vicepresidenta de las Juntas, pero como dio a luz hace quince días, cuando yo coja la baja estará de presidente en funciones el socialista Julio Astudillo. Será hasta mediados de noviembre, ya que se prevé que vuelva Eider.

-Como irunesa, donde fue edil de EA, aunque residente en San Sebastián, supongo que querrá que su hijo participe en el Alarde, ¿pero en el tradicional o en el mixto?
-Si me dijera que es del tradicional le pediría que me lo explicara e intentara que yo lo entendiera. Si no cambiara de opinión me tendría que aguantar, aunque no me haría gracia. Pero no sería intransigente, como muchos de Irun.

-¿Y si tiene luego una niña?
- Será cantinera el año que le toque y escopetera el resto.

-¿Y qué dice su marido?
-Es donostiarra, por lo que esto del Alarde ni le va ni le viene. Además, considera que los iruneses nos alteramos y enredamos demasiado con este tema.

-¿Cómo conciliará la vida laboral y familiar, si la presidenta de las Juntas no tiene horario?
-Tendré que echar mano de las amonas. Estarán encantadas ya que mi hijo será su primer nieto.

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Fuente: EL DIARIO VASCO