Eusko Alkartasunako idazkari nagusiak esan duenez Euskal Herriak bizi duen aldaketa politikoa atzeraezina da, horregatik erantzukizunez lan egitea eskatu die eragile politiko eta sozialei eta erakundeei.

El secretario general de Eusko Alkartasuna, Pello Urizar, ha demandado el fin de la ilegalización y la excarcelación de los líderes políticos de la izquierda abertzale en una rueda de prensa ofrecida hoy en la sede de la formación en Bilbo. A preguntas de los periodistas, Urizar ha criticado la polémica generada por la supuesta reunión entre representantes del PSE y la Izquierda Abertzale, y ha denunciado el chantaje que el PP ejerce sobre los socialistas a quienes amenazan con retirar su apoyo si apuestan por el diálogo.

Este es el discurso del secretario general de Eusko Alkartasuna:

El cambio de ciclo político en Euskal Herria es una realidad y todos los agentes políticos y sociales y las instituciones debemos aportar a esta situación en la medida de nuestras responsabilidades.

El cambio que vivimos actualmente en Euskal Herria está llamado a transformar completamente el escenario político. Es comprensible que un movimiento político de tal calado haya sido recibido con cierta reticencia hasta comprobar su alcance y su carácter definitivo. Es también comprensible que los partidos e instituciones hayan necesitado cierto tiempo para recomponer discursos y recolocarse ante el nuevo escenario.

Pero el tiempo corre, la sinceridad de la apuesta de la Izquierda Abertzale por las vías políticas y democráticas, su alejamiento de la violencia, está fuera de dudas; el nuevo escenario político está consolidado y en él a ETA sólo le queda seguir la vía marcada por la base social independentista y buscar acuerdos para eso que se llaman asuntos técnicos.

Esta situación es irreversible, poner palos en las ruedas podrá alargar el desenlace definitivo, pero no va a dar al traste con el cambio. Por eso, es responsabilidad de todos, de partidos, de Gobiernos, y, por supuesto de la sociedad, responder a las expectativas generadas.

Una nueva situación, un nuevo escenario requieren medidas diferentes. Lo que valía hace dos años es ahora completamente obsoleto. Hemos conseguido la ansiada situación de no violencia y debemos saber responder a ella.

Las condiciones mínimas que los agentes políticos, sindicales y sociales establecimos en el Acuerdo de Gernika suponen el suelo de lo que deben ser las garantías con las que todos juguemos.

Ayer, históricos dirigentes de la izquierda abertzale pusieron de manifiesto la creación de un proyecto político “comprometido con las vías exclusivamente pacíficas y políticas, y el rechazo al uso de la violencia”. Principios que rigen en el acuerdo estratégico de colaboración que firmamos con la izquierda abertzale en el Documento “Lortu arte” en junio con el objetivo de la creación de un Estado vasco.

Esto significa que para empezar, hay que dar la oportunidad de hacer política, en todos los ámbitos, a quienes han dicho que no contemplan otras vías que las democráticas para conseguir sus objetivos políticos. La Ley de Partidos, que siempre ha sido injusta y excluyente, es ahora un obstáculo para consolidar el escenario político por el que tanto hemos trabajado. El Estado no puede demorar más la decisión de terminar con la ilegalización.

Todos hemos oído al Gobierno del Sr Zapatero o del PP decir o Batasuna se distancia de la violencia o si no no podrá presentarse a las elecciones. Pues ahí está. Ya no existen excusas para que la izquierda abertzale se presenta con su propia marca electoral a los comicios, para que un amplio sector social de Euskal Herria continúe sin tener representación.

Y en segundo lugar, ninguna persona encarcelada por el ejercicio de su actividad política, se llame Arnaldo Otegi o Walter Wendelin, puede seguir un día más en prisión. Los juicios políticos deben terminarse. Sin demora. Un Estado democrático en el que no existe situación de violencia no puede continuar haciendo juicios como el de Udalbiltza, no puede mantener en la cárcel a jóvenes independentistas con un inequívoco compromiso con las vías políticas y un claro desmarque de todo tipo de violencia.

Sabemos que a Rodríguez Zapatero no se lo van a poner fácil, pero nadie ha dicho que un proceso así sea fácil ni que sirva para conseguir votos del Ebro para abajo. Aun así, el Gobierno del PSOE no puede eludir la responsabilidad histórica que tiene en sus manos.

Como decíamos, ciertas reticencias, la petición de garantías, es normal, pero no responder con iniciativas concretas y urgentes a día de hoy no podría entenderse más que en clave de búsqueda de réditos electorales.

De ninguna otra manera pueden entenderse actitudes como la petición del PP de “poner a una cuarentena” de cuatro años a Batasuna. Estas afirmaciones resultan de un cinismo partidista atroz que sólo mira una rentabilidad electoralista cortoplacista para los intereses del nacionalismo español.

Y desde Eusko Alkartasuna rechazamos tajantemente la insistencia en hacer a ETA protagonista de este proceso. Las continuas apelaciones al papel de ETA, la negativa a realizar movimientos hasta saber qué dice la organización armada, constituyen un grave error porque le elevan a un estatus de agente político que Eusko Alkartasuna le niega de plano, y la sociedad vasca también.

La sociedad vasca nos jugamos mucho. Nos jugamos nuestro futuro, por primera vez en nuestras manos, porque ningún agente político, social ni sindical mira a ETA para dar pasos en este nuevo escenario político.

Un nuevo escenario en el que reivindicamos el papel del diálogo político. Quienes encienden alarmas por supuestas reuniones entre los socialistas vascos y la izquierda abertzale tienen un problema de concepción política. ¿Acaso no es el diálogo uno de las herramientas claves de cualquier democracia? La solución del conflicto que vive este país vendrá a través del diálogo entre los partidos políticos vascos.

Es la hora de la política y de que todas las fuerzas políticas estén en igualdad de oportunidades, de que todos los proyectos políticos tengan las mismas oportunidades de llevarse a cabo si obtienen el respaldo de la ciudadanía.

Eusko Alkartasuna se reafirma en los principios suscritos en el acuerdo “Lortu arte” y en el de “Gernika” en el que estamos seguros traerán la normalización y pacificación en Euskal Herria.

 

Jatorria: Eusko Alkartasuna